"La Relación Positiva" - Pablo Ferrera

Hola, les escribe aquí Juan Carlos Tame, de vuelta otra vez con una reflexión semanal para ustedes, pero hoy siento que tengo que cambiar un poco a rutina. Aunque me encantaría compartirles otra semana de mis pensamientos e ideales, hay veces donde la mejor manera de comunicar un mensaje es callarte y escuchar lo que los demás tengan que decir.


El siguiente escrito, titulado "La Relación Positiva", fue escrito por Pablo Ferrera, el cual tiene una historia de la cual muchos podriamos aprender. Pablo es un triatlonista mexicano lo cual de Esclerosis Lateral Amiotrófica, pero como el lo menciona en sus presentaciones en vivo, el padecimiento no lo define. Pablo es un ejemplo claro de sobrepasar los limites que la sociedad te pone, y es por eso que ha sobrepasado constantes obstaculos lo cual lo hacen un ejemplo claro de exito a seguir. Personalmente, tuvo la fortuna de asistir a una de sus platicas aqui mismo en Monterrey, y es sin duda una historia que nunca olvidaré. El siguiente escrito me lo mando un amigo mio, el cual sentía que esas palabras podrian gustarme, y sin duda fue un escrito el cual sentí que necesitaba compartiles a ustedes:




"La Relación Positiva." - por Pablo Ferrera Basado en conceptos desarrollados por Barbara Fredrickson en su libro “Positivity” del 2006.

“El positivismo es una energía interna renovable que nos ayuda a mejorar nuestra experiencia de la vida y nuestro entorno”. Desgraciadamente está demostrado que las personas tendemos más a los pensamientos negativos, y que las emociones negativas son más fuertes que las positivas. Así que, si el fin último de la vida es ser felices, lograrlo significará esfuerzo. Esta carrera cuesta arriba tiene su origen de nuestra historia como especie. Lo conocemos como instinto de supervivencia, y son los procesos de reconocimiento y reacción al peligro que actúan mucho más rápido que la conciencia (para que no nos coma el león). Como demostración de que nuestro cerebro decide una respuesta antes de que alcancemos a razonar, está la facilidad para asustar a cualquiera con algo tan inofensivo como una máscara o un ratón de peluche. La propensión a los estados de ánimo negativos viene entonces del mecanismo reactivo que considera estímulos primero como amenazas antes de siquiera identificarlos, y nos dispone a la lucha o huida acelerando nuestro corazón, mandando más sangre a las extremidades, segregando hormonas que reducen la sensibilidad al dolor y la cerrazón. De manera opuesta, los estados de ánimo positivos están relacionados con la calma, la apertura y el razonamiento. El positivismo y una mente abierta se alimentan entre sí, y son sustento de la creatividad, las relaciones interpersonales, de una visión más clara, y de la confianza y apertura mental que eliminan barreras, diferencias, limitaciones y nos une de mejor forma con el mundo y las personas. Las sensaciones, pensamientos y emociones positivas actúan como una espiral virtuosa que nos proyecta a la felicidad. Es conveniente ahora hacer una distinción entre ellos: • las sensaciones positivas, que son pasajeras por su origen externo a nosotros, como las generadas por la comida, la música, el ejercicio, la risa, los encuentros, el sol. • los pensamientos positivos, que interiorizan una sensación convirtiéndola en emoción o exteriorizan una emoción haciéndonos revivir una sensación, y • las emociones positivas, que son resultado del procesamiento intelectual, lo que las hace conscientes, más perdurables, e independientes de las circunstancias. La doctora Fredrickson identifica diez emociones positivas: alegría, gratitud, serenidad, interés, esperanza, orgullo, regocijo, inspiración, asombro, y amor, y afirma que son ellas las que sustentan el florecimiento de las personas. Florecimiento es como muchos expositores de la psicología positiva llaman a lo consideran una cualidad del espíritu asociada con el desarrollo de virtudes, buenas relaciones, conexión, compromiso y una vida con propósito y significado. Ya que consideran a la palabra, felicidad, ambigua y asociada con un estado de ánimo Algo que me impactó mucho del trabajo de esta doctora, es que logró cuantificar el efecto de las emociones positivas en nuestro crecimiento como personas. Encontró que, la gran mayoría de las personas experimentan promedio dos emociones positivas por cada una negativa (2/1), y que eso solo un estado neutral, ya que tu felicidad está en crecimiento ni en detrimento. Una relación 1/1 (una emoción positiva por cada negativa) es ya una mala señal, pues indica que la persona se está marchitando, y las personas en depresión muestran una relación inferior, es decir, que en un día experimentan más de una emoción negativa por cada positiva. En el lado contrario las personas que experimentan tres o más emociones positivas por cada negativa (> o = 3/1) están floreciendo. Para conocer y monitorear tu relación de positivismo puedes hacer el test de tres minutos diseñado por Fredrickson en: www/positivityratio.com Conociendo el proceso en el que sensaciones, pensamientos y emociones positivas se alimentan unas a otras, y que el cultivo consciente de las últimas es el fundamento de una felicidad duradera y bienestar mayor para nuestra vida, lo que nos resta es procurarnos una relación de emociones positivas de 3/1 o mayor sobre las negativas. El primer factor fundamental en la tarea de aumentar nuestra relación de emociones positivas es bajar la velocidad frenética a la que nos jala la vida actual. Es necesario hacerlo para darnos cuenta qué siente nuestro corazón y reconocer lo positivo. Tomarse el tiempo para razonar es indispensable, y no dejar que la impulsividad nos arrastre a la espiral negativa. Enseguida, están estás estrategias de resultados probados para este propósito: • Prestar atención para identificar los pequeños actos de generosidad de los demás. • Darle más importancia a lo positivo, así como a veces le damos más peso del que tiene a algo negativo, maximizando en pensamientos y palabras lo bueno que nos pasa. • Encontrar sentido en lo que haces. Si visualizas lo que quieres ser a futuro, todos los pequeños actos adquieren sentido al servir al fin mayor. • Saborear, para disfrutar más lo que ya es bueno, que es lo opuesto a rumiar sobre lo negativo. A veces hay que cambiar las circunstancias para lograrlo, como dejar de hacer otras cosas para disfrutar una llamada o conversación. • Compartir con alguien verbalizando las experiencias positivas. Nadie florece solo. • Escribir semanalmente o con mayor frecuencia un diario de gratitud, donde registres las cosas de las que debes estar agradecido. • Hacer actos de bondad, de preferencia varios un día de la semana, como participar en una asociación o evento altruista. • Hacer lo que te apasiona. • Identificar y poner en uso tus fortalezas. • Visualizar una meta, y aprovechar que tiene tan buen efecto químico como lograrla. • Conectar con los demás, incluso forzarlo si no es tu naturaleza ser extrovertido. • Sentir compasión y misericordia como auténtica preocupación por los demás y el mundo. • Contacta con la naturaleza, pasa tiempo afuera en un buen clima. • Abre la mente y el corazón con la oración y la meditación en la mañana, pues te dan una plataforma de paz para construir durante el día. Tu florecimiento como persona supone trabajar conscientemente en mantener la relación de positivismo ganadora, pero una vez envuelto/a en el espiral ascendente, tenderás a encontrar el lado bueno en todo lo que te sucede, y tu camino será mejor y más fácil. Pablo Ferrara F. Abril 24, 2020



Todo el credito del escrito se va para Pablo y su familia por compartirnos estas palabras, y espero las hayan disfrutado de la misma manera que yo las disfrute. Les mando un saludo fuerte, y espero que tengan una excelente semana

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